Ilya Lichtenstein, quien se declaró culpable de conspiración para lavado de dinero en relación con el robo de 120.000 bitcoins de la plataforma de intercambio de criptomonedas Bitfinex en 2016, anunció el jueves en línea que ha salido de prisión y busca una carrera en ciberseguridad. Lichtenstein declaró en LinkedIn que lamenta sus acciones y espera utilizar sus habilidades para el bien.
Lichtenstein y su esposa, Heather Morgan, fueron arrestados en 2022 en su casa de Manhattan y acusados en relación con el plan para robar los bitcoins, que valían miles de millones de dólares en ese momento y ahora están valorados en más de 10.000 millones de dólares. En 2023, ambos se declararon culpables de conspiración para lavado de dinero. Lichtenstein cooperó con el gobierno, ayudando en la recuperación de los activos robados y proporcionando información a los investigadores federales.
En su publicación de LinkedIn, Lichtenstein describió su decisión de hackear Bitfinex como una "terrible idea" y "lo peor que he hecho en mi vida". Explicó que su startup estaba pasando por dificultades financieras en ese momento, lo que lo llevó a robar de la plataforma de intercambio. "Trastornó mi vida, la vida de las personas cercanas a mí y afectó a miles de usuarios de la plataforma", escribió. "Sé que decepcioné a mucha gente que creía en mí y que utilicé mis talentos de forma indebida".
Bitfinex, una plataforma de intercambio de criptomonedas, permite a los usuarios comprar, vender e intercambiar activos digitales como Bitcoin. En 2016, una brecha de seguridad resultó en la transferencia no autorizada de 120.000 bitcoins de su plataforma. Los bitcoins fueron luego lavados a través de una compleja serie de transacciones diseñadas para ocultar su origen y la identidad de los ladrones.
El caso de Lichtenstein destaca los riesgos de seguridad asociados con las plataformas de intercambio de criptomonedas y el potencial de robo a gran escala. La tecnología blockchain subyacente a las criptomonedas, aunque transparente en el registro de las transacciones, también puede ser explotada para ocultar actividades ilícitas a través de técnicas como los servicios de mezcla y la superposición de transacciones en múltiples billeteras.
El anuncio de Lichtenstein plantea interrogantes sobre la posibilidad de rehabilitación para los ciberdelincuentes convictos y el potencial para que contribuyan a la industria de la ciberseguridad. Queda por ver si Lichtenstein podrá encontrar empleo en el campo, dadas sus acciones pasadas. Su caso podría sentar un precedente sobre cómo la industria ve y trata a las personas con antecedentes de delitos cibernéticos que buscan una segunda oportunidad.
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