La plataforma de redes sociales TikTok anunció el jueves un acuerdo de empresa conjunta para lanzar una entidad estadounidense independiente, una medida diseñada para evitar una prohibición en Estados Unidos tras un prolongado escrutinio sobre su propiedad y sus prácticas de seguridad de datos. El acuerdo tiene como objetivo establecer una versión estadounidense de TikTok controlada por empresas de inversión, muchas de las cuales son estadounidenses, y algunas con vínculos con el expresidente estadounidense Donald Trump, según el comunicado de la empresa.
La reestructuración se produce tras años de debate en torno a la empresa matriz de TikTok, ByteDance, y la preocupación de que el gobierno chino pueda acceder a los datos de los usuarios o influir en el contenido que se muestra en la plataforma. TikTok, utilizada por más de 200 millones de estadounidenses y 7,5 millones de empresas, ha negado sistemáticamente estas acusaciones. La nueva entidad estadounidense tiene como objetivo abordar estas preocupaciones garantizando que los inversores estadounidenses tengan un control significativo sobre las operaciones de la plataforma y la gestión de datos dentro de Estados Unidos.
No se revelaron de inmediato los detalles sobre las empresas de inversión específicas involucradas ni los porcentajes exactos de propiedad. Sin embargo, se espera que el acuerdo involucre una combinación de empresas de capital privado y potencialmente inversores estratégicos del sector tecnológico. Los detalles técnicos de cómo se segregarán y gestionarán los datos de los usuarios bajo la nueva estructura aún deben aclararse, pero se espera que se utilicen servidores y centros de datos con sede en EE. UU. para almacenar la información de los usuarios estadounidenses.
La medida tiene importantes implicaciones para el panorama de las redes sociales. La inmensa popularidad de TikTok, particularmente entre los usuarios más jóvenes, la ha convertido en un actor importante en el mercado de la publicidad digital. La reestructuración podría abrir nuevas oportunidades para que los anunciantes y las empresas de tecnología con sede en EE. UU. se asocien con la plataforma.
Los analistas de la industria sugieren que el acuerdo podría sentar un precedente para otras empresas de redes sociales de propiedad extranjera que operan en los EE. UU., lo que podría conducir a un mayor escrutinio regulatorio y presión para establecer entidades estadounidenses independientes similares. El éxito a largo plazo de la empresa dependerá de su capacidad para mantener la confianza de los usuarios y navegar por el complejo entorno regulatorio que rodea la privacidad de los datos y la seguridad nacional. La empresa aún no ha anunciado un cronograma para la transición completa a la nueva entidad controlada por Estados Unidos.
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