Un grupo de exlíderes del Servicio Digital de los Estados Unidos (USDS) han lanzado un nuevo proyecto, Tech Viaduct, destinado a modernizar la forma en que el gobierno de EE. UU. presta servicios a sus ciudadanos, impulsado por lo que consideran el enfoque disruptivo, pero en última instancia equivocado, del cambio de marca del USDS como DOGE por parte de la administración Trump. La iniciativa busca capitalizar la aparente determinación de la administración anterior, pero redirigiendo esa energía hacia mejoras centradas en el ciudadano en lugar de, como alegan, desmantelar las agencias gubernamentales.
Tech Viaduct tiene la intención de desarrollar un plan integral para reiniciar la prestación de servicios federales, con el objetivo de implementarlo durante la próxima administración demócrata. El proyecto surgió de una sensación de desilusión entre el antiguo personal del USDS que fue testigo de lo que consideraban el uso indebido de la tecnología y el talento bajo la iniciativa DOGE. Sintieron que la administración Trump, influenciada por figuras como Elon Musk, priorizó la disrupción por encima de la gobernanza eficaz.
La idea central detrás de Tech Viaduct es aprovechar la tecnología moderna y los principios de diseño para agilizar las interacciones de los ciudadanos con las agencias gubernamentales. Esto incluye simplificar los formularios en línea, mejorar la accesibilidad de los sitios web y mejorar la seguridad de los datos. El proyecto tiene como objetivo abordar la "suciedad e inercia" que se ha acumulado durante décadas de prestación de servicios gubernamentales, haciéndola más eficiente y fácil de usar.
Si bien los detalles específicos del producto aún están en desarrollo, Tech Viaduct está explorando el uso de software de código abierto, computación en la nube y metodologías de desarrollo ágiles. El equipo cree que estas tecnologías pueden permitir una iteración más rápida, una mayor transparencia y menores costos en comparación con los proyectos de TI gubernamentales tradicionales.
El lanzamiento de Tech Viaduct se produce en un momento de creciente escrutinio de la infraestructura tecnológica gubernamental. La pandemia de COVID-19 expuso vulnerabilidades en los sistemas utilizados para los beneficios por desempleo, la distribución de vacunas y otros servicios críticos. Esto ha alimentado los llamamientos a la modernización y la reforma, creando una oportunidad para que iniciativas como Tech Viaduct ganen terreno.
El proyecto enfrenta varios desafíos, entre ellos, asegurar la financiación, sortear los obstáculos burocráticos y construir un consenso entre las diversas partes interesadas. Sin embargo, el equipo confía en que su experiencia dentro del USDS, combinada con su compromiso con el servicio público, le permitirá superar estos obstáculos.
Los próximos pasos para Tech Viaduct implican refinar su plan, construir asociaciones con agencias gubernamentales y proveedores de tecnología, y abogar por cambios de política que apoyen sus objetivos. El equipo espera presentar su propuesta a la próxima administración demócrata y desempeñar un papel clave en la configuración del futuro de la tecnología gubernamental.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment