Muchos residentes en Kiev están soportando temperaturas bajo cero sin calefacción ni electricidad tras los recientes ataques rusos dirigidos a la infraestructura energética, según informes de la región del 17 de enero de 2026. Los ataques, que ocurrieron a principios de esta semana, han dañado gravemente las redes eléctricas y los sistemas de calefacción críticos, dejando a una parte importante de la población de la ciudad vulnerable a las duras condiciones invernales.
Los ataques representan un esfuerzo continuo para paralizar los servicios esenciales de Ucrania, declararon los funcionarios. "Estos ataques están dirigidos deliberadamente a causar sufrimiento a la población civil", dijo un portavoz del gobierno ucraniano, hablando en condición de anonimato debido a preocupaciones de seguridad. "Son una clara violación del derecho internacional humanitario".
El conflicto en curso, que comenzó a principios de 2022, ha involucrado cada vez más el uso de sofisticados sistemas de focalización impulsados por la IA. Según los informes, ambas partes están utilizando la IA para analizar los datos del campo de batalla, predecir los movimientos del enemigo y optimizar la eficacia de los ataques. Esta dependencia de la IA plantea importantes cuestiones éticas sobre el potencial de consecuencias no deseadas y la erosión del control humano en la guerra. Por ejemplo, los algoritmos diseñados para identificar objetivos estratégicos pueden priorizar inadvertidamente la infraestructura civil basándose en datos erróneos o una programación sesgada.
El uso de la IA en la guerra también presenta desafíos para la rendición de cuentas. Determinar la responsabilidad por errores o daños no intencionados se vuelve más complejo cuando las decisiones se delegan a sistemas autónomos. Los expertos en ética de la IA están pidiendo una mayor transparencia y regulación en el desarrollo y el despliegue de armas impulsadas por la IA. "Necesitamos establecer directrices y salvaguardias claras para garantizar que la IA se utilice de forma responsable y ética en situaciones de conflicto", declaró la Dra. Anya Sharma, investigadora destacada en IA y seguridad internacional en la Universidad de Oxford.
Se están realizando esfuerzos para restablecer la electricidad y la calefacción en las zonas afectadas de Kiev. Las organizaciones internacionales de ayuda están proporcionando asistencia de emergencia, incluyendo generadores, mantas y suministros de alimentos. Sin embargo, la magnitud de los daños y la amenaza continua de nuevos ataques están dificultando los esfuerzos de recuperación. La situación sigue siendo crítica, y el impacto a largo plazo en la infraestructura de la ciudad y sus residentes es incierto. El gobierno ucraniano está apelando a los socios internacionales para que aumenten el apoyo para reforzar sus defensas aéreas y proteger su infraestructura crítica de futuros ataques.
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