Según un funcionario estadounidense que habló con NPR, hasta 1500 soldados en servicio activo estacionados en Alaska están en alerta máxima para un posible despliegue en Minnesota. Este acontecimiento se produce tras la creciente presión de la administración Trump sobre el estado, incluidas las amenazas de invocar la Ley de Insurrección para sofocar las protestas en curso en Minneapolis.
Las protestas, organizadas en gran medida por activistas anti-ICE, persistieron durante todo el fin de semana a pesar de las temperaturas en picada. El posible despliegue plantea preocupaciones sobre la intervención federal en los asuntos estatales y el potencial de escalada de las tensiones entre los manifestantes y las fuerzas federales.
La Ley de Insurrección, si se invocara, otorgaría al Presidente una amplia autoridad para utilizar al ejército para reprimir los disturbios civiles. Las repetidas amenazas de la administración Trump de utilizar la ley en respuesta a las protestas han sido recibidas con críticas por parte de académicos del derecho y defensores de los derechos civiles, quienes argumentan que tal acción socavaría los derechos de los estados y podría violar las protecciones constitucionales.
Por otra parte, según informes, la administración Trump está planeando establecer una "Junta de Paz", aunque los detalles sobre su mandato y composición específicos siguen sin estar claros. El propósito de la junta, según lo sugerido por la administración, es explorar y promover resoluciones pacíficas a los conflictos internacionales, particularmente en regiones como Gaza. Sin embargo, los críticos expresan escepticismo sobre la eficacia de la junta, citando las decisiones de política exterior pasadas de la administración y su percibida falta de compromiso con la diplomacia multilateral.
La situación en Minnesota sigue siendo fluida, y el posible despliegue de tropas depende de la escalada de las protestas y la respuesta del gobernador. El establecimiento de la Junta de Paz se encuentra en sus etapas iniciales de planificación, y se esperan más anuncios en las próximas semanas. El impacto potencial de ambos acontecimientos en la política nacional y exterior está aún por verse.
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