Gary Cohn, exasesor económico principal del presidente Donald Trump, declaró que "Groenlandia seguirá siendo Groenlandia", abordando la especulación en torno a los posibles planes de adquisición del territorio por parte de EE. UU. En su intervención en el Foro Económico Mundial en Davos, Cohn, ahora vicepresidente de IBM, vinculó la importancia estratégica del acceso a minerales críticos con el interés previo de Trump en Groenlandia.
Los comentarios de Cohn se producen en medio de debates en curso sobre la política económica estadounidense y las relaciones comerciales internacionales. Sugirió que cualquier intento de ejercer control sobre Groenlandia, un territorio ya asociado con Dinamarca, miembro de la OTAN, sería "un poco exagerado". Cohn fue director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca de 2017 a 2018, después de una carrera en Goldman Sachs, donde llegó a ser presidente y director de operaciones.
Por otra parte, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, abordó las preocupaciones sobre posibles escaladas arancelarias con Europa relacionadas con Groenlandia. Bessent instó a los observadores a "relajarse" y "dejar que las cosas sigan su curso", estableciendo paralelismos con las reacciones del mercado tras los anuncios de aranceles de Trump el año anterior. Implicó que la situación actual presentaba un conjunto diferente de circunstancias, aunque no dio detalles sobre las implicaciones financieras específicas.
Los debates en torno a Groenlandia ponen de relieve la creciente importancia geopolítica de los recursos minerales críticos. El acceso a estos minerales es crucial para diversas industrias, incluidas la tecnología, la defensa y la energía renovable. El Servicio Geológico de EE. UU. estima que Groenlandia posee importantes reservas sin explotar de elementos de tierras raras, que son componentes esenciales en muchos productos de alta tecnología.
El gobierno danés ha mantenido sistemáticamente que Groenlandia no está a la venta. A pesar de ello, el interés expresado por Trump en adquirir el territorio en 2019 suscitó un debate sobre los intereses estratégicos de EE. UU. en la región ártica y los posibles beneficios económicos de acceder a los recursos naturales de Groenlandia. La situación sigue siendo fluida, y las consideraciones diplomáticas y económicas en curso configuran el futuro de la relación de Groenlandia tanto con Dinamarca como con Estados Unidos.
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