Un migrante cubano, Geraldo Lunas Campos, murió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Camp East Montana en Texas el 3 de enero, tras un altercado con guardias, según un informe de la autopsia publicado el miércoles. El informe dictaminó que la muerte fue un homicidio causado por asfixia.
Lunas Campos, de 55 años, estaba recluido en régimen de aislamiento en el momento del incidente. ICE declaró inicialmente que Lunas Campos estaba intentando suicidarse y que el personal intervino para salvarlo. Sin embargo, un testigo declaró a The Associated Press que Lunas Campos estaba esposado mientras al menos cinco guardias lo sujetaban, y que un guardia aplicó presión alrededor de su cuello hasta que perdió el conocimiento.
La muerte de Lunas Campos pone de relieve las continuas preocupaciones sobre el trato de los migrantes en los centros de detención de ICE. Estados Unidos, como muchas naciones, se enfrenta a las complejidades de la aplicación de las leyes de inmigración y los derechos de los detenidos. Organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han expresado repetidamente su preocupación por las condiciones en los centros de detención de inmigrantes a nivel mundial, incluso en Estados Unidos, citando problemas como el hacinamiento, la atención médica inadecuada y el uso del régimen de aislamiento.
La experiencia de la migración cubana suele estar impulsada por la inestabilidad política y económica en la isla. Muchos cubanos buscan asilo en Estados Unidos, alegando temor a la persecución y falta de oportunidades económicas. Estados Unidos ha ofrecido históricamente un trato preferencial a los migrantes cubanos, en particular a los que llegan por tierra, aunque las políticas han cambiado con el tiempo.
Este incidente se produjo en medio de un mayor escrutinio de las operaciones de ICE y su presupuesto, que ha crecido significativamente en los últimos años. Los críticos argumentan que los recursos deberían redirigirse hacia alternativas comunitarias a la detención y abordar las causas fundamentales de la migración. Las muertes de migrantes bajo custodia de ICE a menudo provocan la condena internacional y los llamamientos a una mayor transparencia y rendición de cuentas dentro de la agencia. La muerte de Lunas Campos fue una de al menos tres reportadas en poco más de un mes en Camp East Montana. La investigación sobre el incidente está en curso.
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