Natanson no es objeto de la investigación. El FBI ejecutó una orden de allanamiento en su residencia la semana pasada, incautando tanto sus dispositivos de trabajo como personales como parte de una investigación sobre supuestas filtraciones por parte de un contratista del Pentágono.
The Washington Post presentó una moción solicitando la devolución de la propiedad de la reportera, junto con una moción separada para una orden de suspensión para evitar la revisión de los dispositivos incautados hasta que el tribunal se pronuncie sobre su devolución. Según una presentación judicial del Post, "Casi ninguno de los datos incautados es siquiera potencialmente relevante para la orden, que busca únicamente registros recibidos de o relacionados con un único contratista gubernamental". La presentación declaró además que los datos incautados incluyen "material fundamental protegido por la Primera Enmienda".
El gobierno aún no ha comentado públicamente sobre los detalles del caso más allá de confirmar la existencia de una investigación en curso. Expertos legales señalan que las búsquedas que involucran materiales de periodistas están sujetas a un mayor escrutinio debido a las preocupaciones de la Primera Enmienda. Las directrices del Departamento de Justicia requieren una autorización específica para tales búsquedas, equilibrando la necesidad de la aplicación de la ley con la protección de la libertad de prensa.
Se celebrarán más procedimientos para determinar si la búsqueda puede reanudarse o si el gobierno debe devolver los dispositivos. El resultado de estos procedimientos podría tener implicaciones para el equilibrio entre las investigaciones de seguridad nacional y la protección de las fuentes periodísticas.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment