Los ugandeses se preparan para votar el jueves en unas elecciones generales que, según se espera ampliamente, extenderán los 35 años de gobierno del presidente Yoweri Museveni. La campaña electoral ha estado marcada por la violencia y las restricciones a la oposición, lo que ha suscitado preocupación por la imparcialidad del proceso.
Museveni, que llegó al poder en 1986, se enfrenta a un fuerte desafío de Robert Kyagulanyi, un músico y político conocido como Bobi Wine. Wine ha ganado popularidad entre los jóvenes ugandeses, que se sienten atraídos por su mensaje de cambio y sus críticas al gobierno de Museveni.
A lo largo de la campaña, las fuerzas de seguridad han dispersado con frecuencia las concentraciones de Wine con gases lacrimógenos y munición real. Numerosos partidarios han sido arrestados y detenidos. Las autoridades también han acusado a Wine de violar las restricciones de la COVID-19, cargos que sus partidarios consideran que tienen motivaciones políticas.
"El terreno de juego no es equitativo", dijo Crispin Kaheru, un observador electoral ugandés. "Las restricciones a la oposición han dificultado que hagan campaña de manera efectiva".
El gobierno ha defendido sus acciones, diciendo que son necesarias para mantener la ley y el orden y para prevenir la propagación de la COVID-19. "Estamos comprometidos a garantizar unas elecciones pacíficas y seguras", dijo el portavoz del gobierno, Ofwono Opondo. "No permitiremos que nadie interrumpa el proceso".
El martes, el gobierno cortó el acceso a Internet y limitó los servicios de telefonía móvil en todo el país, una medida que, según los críticos, tiene como objetivo impedir la difusión de información y sofocar la disidencia.
Las elecciones se celebran en un contexto de aumento del desempleo y dificultades económicas en Uganda. Museveni ha prometido crear puestos de trabajo e impulsar la economía, mientras que Wine se ha comprometido a luchar contra la corrupción y a mejorar los servicios públicos.
La Comisión Electoral de Uganda ha dicho que está preparada para llevar a cabo unas elecciones libres y justas. Sin embargo, los partidos de la oposición y los grupos de la sociedad civil han expresado su preocupación por la independencia de la comisión y la transparencia del proceso electoral.
Estados Unidos y la Unión Europea han pedido al gobierno ugandés que garantice que las elecciones se celebren de forma libre, justa y transparente. También han instado a todas las partes a abstenerse de la violencia.
El resultado de las elecciones es incierto, pero la mayoría de los analistas creen que es probable que Museveni gane, dada su ventaja como titular y los recursos a su disposición. Sin embargo, la popularidad de Wine podría conducir a una carrera más reñida de lo que muchos esperan. Las consecuencias de las elecciones también son motivo de preocupación, con temores de posibles disturbios y violencia.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment