Dos estadounidenses, un astronauta japonés y un cosmonauta ruso regresaron a la Tierra el jueves temprano tras una partida acelerada de la Estación Espacial Internacional (ISS) debido a un problema médico no especificado que afectaba a uno de los miembros de la tripulación. La nave espacial SpaceX Crew Dragon amerizó en el Océano Pacífico frente a la costa de San Diego a las 12:41 a.m. PST (08:41 UTC), concluyendo una misión de 167 días, más de un mes más corta de lo planeado inicialmente.
El regreso marcó la primera evacuación médica de la NASA desde el espacio. La agencia no ha revelado detalles sobre la naturaleza del problema médico, citando preocupaciones de privacidad para el astronauta afectado. Los expertos médicos enfatizan los desafíos únicos de diagnosticar y tratar problemas de salud en el entorno de microgravedad del espacio. "El cuerpo humano responde de manera diferente en el espacio", explicó la Dra. Emily Carter, especialista en medicina aeroespacial. "Los cambios de fluidos, la pérdida de densidad ósea y los cambios en el sistema inmunológico pueden complicar las condiciones médicas y su tratamiento".
El descenso de la cápsula Crew Dragon incluyó un rastro de fuego visible cuando entró en la atmósfera sobre California. Testigos desde San Francisco hasta Los Ángeles informaron haber visto el espectáculo antes de que se desplegaran cuatro paracaídas para frenar la cápsula para su aproximación final a la superficie del océano.
"Se siente bien estar en casa, con profunda gratitud a los equipos que nos llevaron allí y de vuelta", transmitió por radio la astronauta de la NASA Zena Cardman, comandante de la misión Crew-11, al control de la misión de SpaceX poco después del amerizaje. Cardman y sus compañeros de tripulación se habían desacoplado de la ISS aproximadamente 10 horas antes de su regreso. La tripulación también incluyó al astronauta de la NASA Mike Fincke, al especialista de la misión japonesa Kimiya Yui y al cosmonauta ruso Nikolai Chub.
El regreso anticipado plantea interrogantes sobre las implicaciones a largo plazo para los protocolos médicos de los vuelos espaciales. Es probable que la NASA y sus socios internacionales revisen el incidente para perfeccionar los procedimientos para el manejo de emergencias médicas en vuelo. Esto incluye la evaluación de las capacidades para el diagnóstico remoto, las opciones de tratamiento disponibles en la ISS y los criterios para determinar cuándo es necesario un regreso inmediato a la Tierra.
La salud y la seguridad de los astronautas siguen siendo primordiales, y este evento subraya la complejidad de garantizar la atención médica durante las misiones espaciales prolongadas. Los datos recopilados de esta misión y la evaluación médica posterior del astronauta afectado serán cruciales para informar los futuros esfuerzos de exploración espacial. La NASA ha declarado que se publicará más información a medida que esté disponible, respetando al mismo tiempo la privacidad del astronauta involucrado.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment