Los ugandeses emitieron sus votos en una elección presidencial el jueves en medio de elevadas medidas de seguridad y un apagón generalizado de internet. La elección enfrenta al actual presidente Yoweri Museveni, de 81 años, contra Robert Kyagulanyi, de 43 años, una estrella del pop convertida en político también conocido como Bobi Wine.
Esta elección marca una repetición de la contienda de 2021, en la que Museveni fue declarado ganador, un resultado disputado por Kyagulanyi y empañado por acusaciones de fraude generalizado. Además de Museveni y Kyagulanyi, otros cinco candidatos participan en la elección de este año.
Museveni, quien ha estado en el poder durante cuatro décadas, es uno de los líderes con más años de servicio en África. Su mandato ha estado marcado por períodos de crecimiento económico y estabilidad, pero también por acusaciones de autoritarismo y abusos contra los derechos humanos. Kyagulanyi, que representa a una generación más joven, ha ganado popularidad al apelar a los ugandeses frustrados con la corrupción, el desempleo y el envejecimiento del liderazgo del país.
La decisión del gobierno de cerrar internet ha suscitado críticas de organizaciones de derechos humanos y observadores electorales, quienes argumentan que socava la transparencia y restringe el acceso de los ciudadanos a la información. Las autoridades han defendido la medida, citando preocupaciones de seguridad y la necesidad de prevenir la propagación de desinformación.
La elección se está llevando a cabo en un contexto de tensión política y violencia. En el período previo a la votación, hubo informes de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los partidarios de la oposición, así como denuncias de intimidación de votantes. El resultado de la elección probablemente tendrá implicaciones significativas para el futuro político de Uganda y sus relaciones con la comunidad internacional.
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