El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Caracas, menos de dos semanas después de que fuerzas especiales estadounidenses supuestamente derrocaran al presidente Nicolás Maduro. La reunión se produjo cuando la líder de la oposición, María Corina Machado, declaró su intención de convertirse en la primera mujer presidenta electa de Venezuela.
Las declaraciones de Machado fueron transmitidas el viernes, un día después de que presentara su medalla del Premio Nobel de la Paz al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociendo lo que describió como su acción decidida y de principios contra Maduro. Las fuerzas especiales estadounidenses supuestamente detuvieron a Maduro el 3 de enero.
"Creo que seré elegida, cuando llegue el momento adecuado, como presidenta de Venezuela, la primera mujer presidenta de Venezuela", dijo Machado a Fox News, expresando su creencia de que la libertad se acercaba a su país después de años de agitación económica y gobierno autoritario bajo Maduro.
La CIA no ha comentado oficialmente sobre la visita de Ratcliffe ni sobre las circunstancias que rodearon la destitución de Maduro del poder. El gobierno de Estados Unidos ha mantenido una política de apoyo a las transiciones democráticas en Venezuela, citando preocupaciones sobre los derechos humanos y la legitimidad de las anteriores elecciones de Maduro.
Rodríguez asumió el cargo de presidenta interina tras la salida de Maduro. Su administración aún no ha publicado una declaración detallada sobre la reunión con Ratcliffe, pero fuentes indican que las discusiones se centraron en las futuras relaciones entre los dos países y las posibles vías hacia la estabilidad en Venezuela.
Machado, una política conservadora, ha sido una crítica vocal del gobierno de Maduro y anteriormente se le ha prohibido ocupar cargos públicos en Venezuela. A pesar de estos desafíos, sigue siendo una figura destacada en el movimiento de oposición y continúa obteniendo apoyo tanto a nivel nacional como internacional.
El panorama político en Venezuela sigue siendo incierto, con preguntas continuas sobre la legitimidad del gobierno actual y el potencial para futuras elecciones. Los observadores internacionales están monitoreando de cerca la situación, y varios países han expresado diferentes puntos de vista sobre el curso de acción apropiado para el futuro de Venezuela.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment