Robert F. Kennedy Jr., ahora Secretario de Salud, se comprometió en marzo de 2025 a establecer la Administración para una América Saludable (AHA, por sus siglas en inglés), un plan para reformar el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), pero la iniciativa aún no se ha materializado. Kennedy, quien asumió el cargo a principios de ese año, describió la estructura existente del HHS, que incluye agencias como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), como "incomprensible" e ineficiente, argumentando que su tamaño contribuyó al fracaso de los funcionarios federales de salud para mejorar los resultados de salud de la nación.
La evaluación inicial de Kennedy sobre el HHS lo llevó a creer que era necesaria una reestructuración significativa. Argumentó que la burocracia de la agencia obstaculizaba su capacidad para abordar eficazmente los problemas urgentes de salud pública. La AHA propuesta se concibió como una organización optimizada y más receptiva, capaz de abordar problemas que van desde las enfermedades crónicas hasta las amenazas infecciosas emergentes.
La falta de progreso en la AHA plantea interrogantes sobre los desafíos de implementar reformas gubernamentales a gran escala. Los expertos sugieren que la resistencia dentro de las agencias existentes, junto con las complejidades de navegar por los procesos burocráticos, pueden haber contribuido a la demora. "Transformar una organización masiva como el HHS requiere un capital político significativo y la capacidad de superar los intereses arraigados", dijo la Dra. Emily Carter, profesora de política de salud en la Universidad Johns Hopkins, cuando se le preguntó sobre las dificultades de tal empresa.
Las implicaciones del retraso de la AHA son significativas para las iniciativas de salud pública en todo el país. Sin un HHS reestructurado, a algunos les preocupa que los esfuerzos para mejorar el acceso a la atención médica, controlar los costos de la atención médica y abordar las disparidades en la salud puedan verse obstaculizados. El estado actual de la AHA sigue siendo incierto, y no está claro cuándo, o si, se implementará la iniciativa. La oficina del Secretario de Salud no ha publicado un cronograma actualizado para los cambios propuestos.
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