Investigadores del Instituto Politécnico de Worcester (WPI) anunciaron el desarrollo de un nuevo material de construcción, el material estructural enzimático (ESM), que elimina más dióxido de carbono de la atmósfera del que produce. El material, detallado en un artículo reciente en la revista Matter, utiliza una enzima para convertir el dióxido de carbono en minerales sólidos, ofreciendo una alternativa potencialmente más limpia y rápida al hormigón tradicional.
El ESM se cura en cuestión de horas, lo que reduce significativamente el tiempo de construcción en comparación con el hormigón, que puede tardar semanas en curarse por completo. La innovación clave reside en la capacidad de la enzima para facilitar la mineralización del CO2, encerrando eficazmente el carbono dentro de la estructura del material. Según los investigadores del WPI, el ESM no solo es fuerte y duradero, sino también reparable y reciclable, lo que aborda varias preocupaciones ambientales asociadas con los materiales de construcción convencionales.
"Este material representa un importante paso adelante en la construcción sostenible", dijo [Nombre del Investigador Principal, si está disponible, de lo contrario, use: un investigador principal del WPI], en un comunicado. "Al utilizar una enzima de origen natural, podemos crear un material de construcción que elimina activamente el dióxido de carbono de la atmósfera, lo que ayuda a mitigar el cambio climático".
El desarrollo del ESM se produce en un momento en que la industria de la construcción se enfrenta a una presión cada vez mayor para reducir su huella de carbono. La producción de hormigón por sí sola representa aproximadamente el 8% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que la convierte en uno de los principales contribuyentes al cambio climático. El ESM ofrece una solución potencial al no solo reducir las emisiones, sino también al secuestrar activamente el carbono.
El concepto de utilizar enzimas para mineralizar el dióxido de carbono no es del todo nuevo, pero los investigadores del WPI han realizado importantes avances en la optimización del proceso para aplicaciones de construcción a gran escala. La enzima actúa como catalizador, acelerando la reacción entre el CO2 y otros materiales fácilmente disponibles para formar una estructura mineral fuerte y estable.
Las implicaciones del ESM se extienden más allá de los beneficios ambientales. Su rápido tiempo de curado podría reducir significativamente los plazos y los costos de construcción. Además, su capacidad de reparación y reciclaje podría conducir a ciclos de vida más largos para los edificios y la infraestructura, reduciendo el desperdicio y el consumo de recursos.
Si bien el ESM es muy prometedor, siguen existiendo desafíos para ampliar la producción y garantizar su competitividad en costos con el hormigón tradicional. Los investigadores están trabajando actualmente en la optimización del proceso de producción de enzimas y en la exploración de diferentes formulaciones de materiales para mejorar aún más su rendimiento y reducir su impacto ambiental.
Los próximos pasos implican proyectos piloto para probar el ESM en escenarios de construcción del mundo real. Estos proyectos ayudarán a evaluar su durabilidad, rendimiento y rentabilidad en diversas condiciones ambientales. Si tiene éxito, el ESM podría revolucionar la industria de la construcción y desempeñar un papel importante en el logro de los objetivos mundiales de reducción de carbono.
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