Gary Cohn, exasesor económico del presidente Donald Trump, declaró que "Groenlandia seguirá siendo Groenlandia", vinculando el acceso del territorio a minerales críticos con el interés pasado de Trump en adquirirlo. Cohn, actualmente vicepresidente de IBM, hizo estas declaraciones en Davos, enfatizando el consenso bipartidista en el Congreso de EE. UU. con respecto a la soberanía de Groenlandia. Sugirió que los comentarios anteriores de Trump sobre la compra de Groenlandia "pueden ser parte de una negociación".
La declaración de Cohn se produce en medio de crecientes preocupaciones sobre el acceso a minerales críticos esenciales para los avances tecnológicos en áreas como la IA y la computación cuántica, donde IBM es un actor importante. El Servicio Geológico de EE. UU. estima que Groenlandia posee importantes reservas sin explotar de elementos de tierras raras, lo que podría afectar la cadena de suministro global y la dinámica del mercado de estos materiales. Si bien las cifras financieras específicas relacionadas con estas reservas no están disponibles públicamente, los analistas de la industria proyectan posibles valoraciones de miles de millones de dólares a medida que avanzan los esfuerzos de exploración y extracción.
Cohn, quien se desempeñó como director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca bajo la administración de Trump, también abordó preocupaciones geopolíticas más amplias. Advirtió que "invadir un país independiente que forma parte de la OTAN" sería "cruzar la línea", destacando la sensibilidad en torno a las relaciones internacionales y la seguridad en el clima global actual. Sus comentarios reflejan la creciente conciencia de la comunidad empresarial sobre los riesgos geopolíticos y su impacto potencial en la estabilidad del mercado y las decisiones de inversión.
Groenlandia, un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, ha expresado previamente su apertura a una mayor cooperación económica con los Estados Unidos. Sin embargo, la perspectiva de una venta, planteada por Trump en 2019, fue rechazada rápidamente tanto por Groenlandia como por Dinamarca. Estados Unidos mantiene una presencia militar en la Base Aérea de Thule en Groenlandia, lo que subraya la importancia estratégica del territorio. El gobierno danés no ha emitido ninguna declaración nueva tras los comentarios de Cohn. La atención se centra en fomentar relaciones de colaboración que respeten la autonomía de Groenlandia al tiempo que se abordan los intereses económicos y estratégicos mutuos.
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