El Primer Ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, criticó al expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por sugerir un vínculo entre las decisiones del Premio Nobel de la Paz de Noruega y el interés de Trump en adquirir Groenlandia. Støre declaró que Trump le envió un mensaje de texto indicando que, debido a que Noruega no le otorgó el Premio Nobel de la Paz, ya no se sentía obligado a priorizar la paz y reiteró su deseo de que Estados Unidos controle Groenlandia.
Støre enfatizó que el Premio Nobel de la Paz es otorgado por un comité independiente, separado del gobierno noruego. "El comité Nobel opera de forma autónoma", dijo Støre, y agregó que la influencia política no juega ningún papel en su proceso de selección. Las declaraciones del Primer Ministro se produjeron en respuesta a las declaraciones públicas y las comunicaciones privadas de Trump con respecto al premio y Groenlandia.
El Premio Nobel de la Paz se otorga anualmente en Oslo, Noruega, por un comité designado por el Parlamento noruego. El proceso de selección está envuelto en secreto, y las nominaciones permanecen confidenciales durante 50 años. El premio reconoce a personas u organizaciones que hayan "hecho la mayor o la mejor labor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y la celebración y promoción de congresos de paz".
El interés anterior de Trump en comprar Groenlandia, un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, atrajo la atención internacional en 2019. El gobierno danés rechazó firmemente la idea, calificándola de "absurda". Los comentarios recientes de Trump sugieren un interés continuo en el territorio y un vínculo potencial entre sus ambiciones geopolíticas y los desaires percibidos con respecto al Premio Nobel de la Paz.
El incidente destaca la compleja interacción entre la política internacional, los agravios históricos y la influencia percibida de los premios prestigiosos. Si bien el Comité Nobel mantiene su independencia, la controversia subraya el potencial de las figuras políticas para interpretar y reaccionar a sus decisiones de maneras que pueden afectar las relaciones diplomáticas. El estado actual de cualquier posible adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos permanece sin cambios, sin indicios de nuevas negociaciones entre Estados Unidos y Dinamarca.
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